El Congreso abrió un nuevo frente en la discusión sobre acceso a medicamentos. Un proyecto radicado por el presidente del Senado, Honorio Henríquez, y otros congresistas busca obligar a las entidades de salud a entregar medicamentos a domicilio a determinados pacientes y crear un Banco Nacional de Medicamentos para enfrentar episodios de desabastecimiento.
La iniciativa está en la Comisión Séptima del Senado y se encuentra pendiente de discutir ponencia para primer debate. Sus autores la presentan como una respuesta a las barreras que enfrentan adultos mayores, personas con discapacidad o movilidad reducida, pacientes con enfermedades crónicas o de alto costo y habitantes de zonas rurales.
Qué propone el proyecto
El texto plantea que las EPS y farmacias autorizadas organicen mecanismos de entrega domiciliaria sin costos adicionales para los beneficiarios. También exige conservar la cadena de frío cuando sea necesaria, verificar la identidad del paciente y aplicar controles para reducir riesgos de fraude.
La propuesta también crea un Banco Nacional de Medicamentos como herramienta para anticipar faltantes y coordinar respuestas frente a episodios de escasez.
El debate será quién paga y cómo se implementa
La idea tiene un alto atractivo ciudadano, pero el verdadero debate legislativo estará en la financiación, la capacidad logística y las responsabilidades que asumirían EPS, gestores farmacéuticos y demás actores del sistema.
El proyecto llega además en un momento en que el sistema de salud sigue sometido a fuertes tensiones financieras y operativas. Por eso, el Congreso tendrá que definir si la entrega domiciliaria puede convertirse en una obligación general sin generar nuevas barreras o sobrecostos.
La discusión apenas comienza, pero tiene todos los ingredientes para convertirse en uno de los proyectos de mayor conexión directa con los usuarios del sistema de salud.
Fuente: Senado de la República.


