Un informe divulgado por Syracuse University abre una discusión útil para Colombia: la credibilidad de quienes explican la política en redes también está relacionada con su rendición de cuentas. Sus resultados describen percepciones en Estados Unidos; no prueban efectos sobre el voto ni pueden trasladarse automáticamente al electorado colombiano.
En la conversación política digital, conseguir atención es apenas una parte del problema. La otra es explicar por qué alguien debería creer en lo que está viendo y qué ocurre cuando la información resulta equivocada.
El primer Flash Report del Center for the Creator Economy de Syracuse University aporta una señal concreta: el 86 % de las personas encuestadas dijo confiar más en creadores independientes de noticias cuando estos corrigen públicamente sus errores.
El matiz importa. La cifra recoge una percepción declarada; no mide un aumento real de confianza antes y después de una corrección, ni demuestra que rectificar cambie una decisión electoral.
Qué midió el informe y qué quedó por fuera
La investigación institucional se basa en una encuesta a 1.001 adultos de Estados Unidos, realizada mediante la plataforma Prolific el 26 de septiembre de 2026. Syracuse University describe la muestra como demográficamente representativa.
El documento fue presentado como informe de industria. En las páginas públicas consultadas no se acredita revisión por pares. La versión completa se ofrece mediante registro y el resumen disponible no permite comprobar el cuestionario íntegro, las ponderaciones ni todos los detalles de selección de participantes.
Otro resultado indica que el 61 % confía tanto en un creador independiente conocido como en un periodista conocido o una gran organización informativa cuando hablan de política. Eso no significa que cualquier influenciador tenga esa credibilidad ni que exista equivalencia en calidad periodística.
El reporte también sitúa a YouTube ligeramente por delante de la televisión como fuente individual más usada de noticias políticas: 16,5 % frente a 16,1 %. La diferencia es pequeña. Sin intervalos de incertidumbre publicados en el resumen, sería excesivo anunciar una ventaja concluyente o la desaparición de los medios tradicionales.

La pregunta para Colombia no es copiar un porcentaje
De cara a las elecciones territoriales de 2027, la pregunta pertinente será quién ayuda a los ciudadanos a entender una propuesta, una controversia o una decisión pública, y con qué garantías de verificación. Un canal puede ser popular y, aun así, explicar mal un asunto.
Como interpretación editorial, el informe invita a separar tres dimensiones: visibilidad, confianza y capacidad de informar. Están relacionadas, pero medir una no demuestra las otras. Tampoco prueba que una persona considerada confiable pueda transferir votos a una candidatura.
Para Medellín, Antioquia o cualquier municipio del país, haría falta investigación propia antes de concluir qué plataforma pesa más o a quién cree la ciudadanía. La comparación estadounidense sirve para formular preguntas y diseñar estudios locales; no para responderlos por adelantado.
Corregir no es borrar: es dejar trazabilidad
La aplicación práctica más defendible es la transparencia. Quien publica información política puede enlazar el documento original, diferenciar un dato de una opinión y dejar una corrección visible cuando se equivoca. Esta es una recomendación editorial, no una intervención cuyo efecto electoral haya probado la encuesta.
Para Élmer Zapata, estratega político, el reto de las campañas y de los medios territoriales no consiste solamente en producir contenido más rápido: exige construir mecanismos visibles para mostrar de dónde salió un dato, cuándo fue actualizado y qué cambió después de una rectificación.
Al ciudadano le permite revisar el origen de una afirmación y conocer qué cambió. A medios, campañas y actores territoriales les exige asumir que una rectificación no termina con borrar una publicación: también debe permitir entender el error.
La confianza será parte de la competencia electoral
La discusión para 2027 va más allá de escoger una plataforma. Está en construir una conversación pública donde la atención venga acompañada de evidencia y donde equivocarse tenga una respuesta verificable.
La confianza no debería depender únicamente de quién tiene el micrófono. También se construye con la forma en que se sustentan las afirmaciones y se corrigen los errores.
Fuentes y alcance
Center for the Creator Economy, Flash Report No. 1, octubre de 2026: fuente institucional principal; encuesta levantada el 26 de septiembre de 2026. Syracuse University Today, nota de Keith Kobland, 8 de octubre de 2026: divulgación de resultados y metodología resumida. No es un estudio colombiano, un ensayo electoral ni una medición de intención de voto.
Colombia Política — Análisis editorial.


